Originalmente, la Toxicología Forense se asoció al estudio de la muerte por envenenamiento; posteriormente, otras circunstancias denotaron la necesidad de valorar las alteraciones fisiológicas que producen las sustancias una vez que ingresan al organismo, ingeridas, inyectadas, a través de la piel o de alguna otra manera, y la forma en que estas inciden sobre hechos delictivos, efectos distintos a la muerte; por ejemplo, cuando la ingesta de alcohol influye en un hecho de tránsito o cuando una persona es sometida a la voluntad de otra, bajo el efecto de una droga o un error en la prescripción médica que lleva a efectos lesivos para la salud de un paciente o bien el consumo intencional de ciertas sustancias que proporciona ventajas en una competencia deportiva. Es así que la Toxicología Forense, no sólo ha madurado como ciencia, sino que se ha diversificado.
La Toxicología post mortem se aplica para determinar sustancias de interés toxicológico en las muestras extraídas del cadáver, colaborando con el médico forense en el estudio de las causas de muerte asociadas con tóxicos, donde éstas se establecen como el agente de muerte o bien inciden de alguna manera contribuyente a la misma.
Su interpretación en la práctica diaria no resulta sencilla debido a la intervención de múltiples factores, entre ellos aquellos que dependen del intervalo postmortal. La redistribución postmortem, uno de los más descritos en la literatura, consiste en la difusión pasiva de las sustancias tóxicas a través de las membranas celulares tras la pérdida de los gradientes de concentración en vida.
La redistribución postmortem depende principalmente de las propiedades fisicoquímicas de las sustancias, del lugar de obtención de la muestra (el más utilizado es la sangre femoral) y del intervalo postmortal. El método más común para cuantificarla es el cálculo del gradiente C/P (sangre central/sangre periférica). A pesar de los avances en este campo, la interpretación de los datos de redistribución postmortem debe realizarse con cautela y debe tener en cuenta toda la información disponible, incluyendo la investigación policial.
La correcta interpretación de los resultados toxicológicos post mórtem debe ser capaz de ofrecer una explicación sobre el significado y la trascendencia de los resultados analíticos obtenidos en el caso forense estudiado. Por ello también es muy importante contar con material de laboratorio que nos permita recolectar correctamente este tipo de muestras, por ello el Laboratorio SARSTEDT cuenta con un amplio catálogo de materiales estandarizados para que como expertos en la materia y con su correcta manipulación los resultados sean viables y se pueda esclarecer las investigaciones médico legales.