Aunque su uso es poco convencional en nuestro país, la podología aplica las bases científicas y técnicas de su especialidad para intervenir en el contexto de una investigación criminal y puede considerarse como una subdisciplina de las ciencias forenses.
Si bien es cierto que es una especialidad poco recurrida en el ámbito de la investigación de hechos delictivos en nuestro país y que en la investigación de campo este trabajo lo realiza el criminalista al fijar, levantar y analizar la huella del pie calzado, mientras que el dactiloscopista se ocupa de la piel de fricción, el podólogo forense se interesa no sólo en la forma y patología del pie, sino también del calzado.
Al tener mayor campo de estudio en su materia, el podólogo forense puede ver la forma de la huella plasmada y determinar las peculiaridades de quien dejó esos rastros y en su caso analizar las impresiones que deja el pie dentro de la plantilla del calzado como los puntos de hiperpresión, la fórmula digital o la fórmula metatarsal.
Por lo tanto es necesario poner más atención a las vías de acceso como puertas, ventanas, balcones, muebles, repisas, escaleras, etc. Para localizar huellas de pisadas se debe proyectar sobre el suelo una fuente de luz que nos ayudará al momento de fijarlas fotográfi-camente. En caso de que estos rastros no se vean, podremos utilizar reactivos químicos para revelarlos.
No hay un número determinado de puntos característicos que deban localizarse para que la identificación resulte válida, no obstante será mejor tener los más posibles para sustentar el resultado. Lo principal es el convencimiento del experto de que ambas huellas han sido producidas por el mismo calzado.
Las huellas con o sin calzado identifican a quien estuvo en el lugar de investigación, por lo que para imputar la autoría del delito es necesario disponer del sospechoso para reproducir sus huellas y cotejarlas con las encontradas en el lugar del suceso.
Sirven para determinar las vías de acceso y salida, el número de personas que intervienen y sus movimientos, por ejemplo, si se concentran unas huellas sobre otras, sugiere que hubo forcejeo o lucha.
Estos indicios pueden aportar más datos como son los posibles defectos al andar (si tiene pie cavo, plano, cojera, si estaba lesionado o presenta alguna patología) y la velocidad a la que caminaba o corría. Incluso si se ha caminado cargando mucho o poco peso, la longitud de paso varía porque se busca estabilidad en el movimiento al abrir más las piernas y separar las puntas de los pies.
Los indicios en los calzados son los rastros que se pueden recuperar en las suelas del calzado tales como fluidos corporales, residuos de piel, cristal, astillas, cabello, fibras de la ropa o de alfombras, polvo y partículas del suelo. El estudio de estos indicios puede ligar el zapato a una ubicación o a un dueño, lo que dice mucho en una investigación.
En una investigación es muy importante contar con las mejores herramientas de revelado para huellas de calzado, por ello, empresas comprometidas con la labor forense ofrecen a los profesionales los mejores insumos, como los es ZOGBI, quien ofrece producto de alta calidad para fines de investigación criminalística.