En Texas, con fines de investigación, se llevó a cabo un estudio en el que el cadáver de un hombre de 76 años permaneció enterrado desde el 21 de mayo hasta el 17 de septiembre de 2009; cuando la tierra que cubría la tumba se retiró a propósito con una retroexcavadora y palas y se dejó completamente al descubierta la cabeza, las nalgas, un brazo y una mano la piel expuesta del cadáver parecía correosa. El cadáver quedó expuesto dentro de la fosa, que se llenó y escurrió repetidamente con agua de lluvia . Se observó oviposición del adulto Eristalis arbustorum, las larvas de esta especie, junto con otras especies que tienen una morfología similar, se conocen coloquialmente como gusanos cola de rata.
El 8 de octubre de 2009, el cadáver fue exhumado por completo con palas del suelo y se colocaron ladrillos debajo del cuerpo para intentar elevar el cadáver por encima del nivel del agua de la tumba. Se notó la presencia de adipocera alrededor de las nalgas, muslos y pantorrillas del cadáver. Se observaron gusanos cola de rata y se concluyó que estos eran descendientes de las hembras adultas que se recolectaron durante la oviposición.
El estudio duró un año, por lo que el 2 de febrero de 2010, el cadáver fue retirado por completo de la tumba poco profunda y colocado sobre el suelo junto a la tumba poco profunda llena de agua. Se observaron cientos de gusanos cola de rata muertos entrelazados dentro de la adipocera previamente sumergida en las axilas, las nalgas, los muslos y las pantorrillas del cadáver.
Este es un caso atípico, ya que después de ser desenterrado, el cadáver no atrajo muchos insectos además de los Syrphidae y nunca fue colonizado por Calliphoridae o Sarcophagidae (moscas), pero sí se recogieron adultos de Prochyliza xanthostoma (‘mosca que baila vals’), además de larvas de Culicidae (mosquitos) del agua que rodeaba al cadáver.
Los relatos anteriores a dicha investigación de Syrphidae colonizando carroña y cadáveres humanos son escasos, aunque se ha informado que este género puede causar miasis en humanos.
Existen estudios que informan que los gusanos cola de rata en algunas áreas de Australia, a veces se asocian con cuerpos en descomposición que se encuentran parcialmente sumergidos en agua dulce y que no se espera que este insecto provenga de cuerpos frescos y secos que se encuentran en interiores.
De acuerdo con los investigadores, y hasta el 2015, este caso representó el primer registro de E. arbustorum colonizando un cadáver humano. De esta forma se pudo determinar que es posible que E. arbustorum pueda colonizar un cadáver de una manera predecible en condiciones favorables para su desarrollo similar a cómo Calliphoridae coloniza predeciblemente la carroña terrestre expuesta.
Una exploración exhaustiva de las diferentes especies asociadas con la descomposición es parte de la creación de una comprensión ecológica más amplia, que ayudará a los entomólogos forenses a cumplir con las expectativas legales y culturales actuales, de ahí la importancia y necesidad de que se realice investigación.