La sociedad es el medio a través del cual los individuos aprenden a pensar, actuar, sentir y ser; factores como la pobreza, la familia, las normas sociales y la educación moldean el comportamiento que los pertenecientes a un grupo social puedan tener, esto por supuesto incluye la criminalidad, sus orígenes y sus consecuencias. Es por ello que empezó a existir la necesidad de crear una rama científica que explore dichos factores y su influencia, la Criminología Sociológica.
Pero, ¿a qué factores hace referencia la Criminología Sociológica? A los llamados factores exógenos o criminógenos, los cuales son considerados como las interacciones con amistades, compañías perjudiciales, pandillas, vicios, estructuras sociales, organización política, cultura, trabajo, educación, entre otros, los cuales pueden hacer que se desarrollen conductas delictivas.
Para Karen Horney, las influencias ambientales, económicas, sociales y de educación son un parte aguas para el desarrollo de trastornos de la personalidad ya que crean problemas muy serios de adaptación de los individuos. A continuación se mencionan los principales factores que la Criminología Sociológica analiza.
Principalmente se encuentra la sociedad en sí como un factor determinante, las características demográficas pueden llevar a que un grupo de personas en especial desarrollen conductas desviadas que no coinciden con las normas del lugar específico donde son llevadas a cabo (dicho espacio puede ir desde lo macro, es decir, Estado o país, hasta lo micro, las comunidades más cercanas al individuo como pueden ser las normas de su colonia, calle, o edificio), dicho comportamiento puede ser consecuencia de distintas situaciones como las pocas normas establecidas, la permisividad o la falta de creencias (las cuales dan normas de lo que es correcto hacer y lo que no).
El siguiente factor a analizar es el conjunto de conocimientos que caracterizan a una sociedad, es decir, la cultura. Ésta incluye las creencias, tradiciones, modos de vida, valores, educación y leyes. Todas estas actividades y aprendizajes son realizados en grupo, es así que cuando el ambiente se vuelve desfavorable, la cultura influye de forma negativa en los que participan de dicho grupo, creando las subculturas criminales, lugares dentro de los cuales se encuentran aquellas personas que generalmente, por motivos de desigualdad (tema que se retomará posteriormente), encuentran los motivos, lugares, espacios y tiempos para llevar a cabo la conducta delictiva. En éste se prioriza la jerarquía, igualdad, unión y la protección.
Para dar continuidad al párrafo anterior, la desigualdad es un tema con una importancia vital debido a que el hecho de que haya personas que tengan menor oportunidad de acceder a los recursos para una vida digna, favorece la aparición de frustraciones y resentimientos que desembocan a que los pertenecientes a estratos más bajos busquen la manera de llegar a ellos a través de conductas que no necesariamente son legales, dejando de lado cualquier respeto por las normas establecidas en dicho espacio.
Por otro lado, se encuentran los modelos de vida, el estudio del aprendizaje conductual es de vital importancia para entender que éste se lleva a cabo a través de la interacción con las demás personas, se realiza por observación y lleva a la realización de la conducta y posterior validación por los demás que ya realizan esta conducta, esto resulta significativamente relevante cuando se trata de actividades delictivas o de hábitos que resultan un problema de salud pública como lo son la drogadicción, la venta de drogas, el robo, el asalto, el secuestro, por poner ejemplos.
El último factor que merece relevancia es el de la familia, ya que justamente es aquí el primer acercamiento a la conducta a través de los valores y normas que se inculcan y que se aprenden a través de los mecanismos mencionados anteriormente (observación, realización de la conducta y validación). Cuestiones sociales como crisis económicas, aumento de la violencia y los cambios sociales han ocasionado que las dinámicas de las familias hayan cambiado drásticamente, poniendo a sus participantes (principalmente a los más pequeños) en situación de vulnerabilidad, lo cual los puede llevar por dos caminos, por el camino de la victimización o por el camino de la comisión de la actividad delictiva, aunque puede ser que la persona viva ambos procesos y que por ello sienta aún más resentimiento.
Todo lo anteriormente mencionado sirve como un marco de referencia para comprender que el fenómeno de la delincuencia no es aislado de los individuos, por el contrario, es un problema que se encuentra enganchado a cada uno de los sectores del tejido social, y afecta de forma significativa a todos los integrantes de éste y hay muchos sectores donde se debe de trabajar para poder terminar con este ciclo que a veces parece sin fin.
A modo de cierre es pertinente mencionar que en México resulta sumamente necesario que se comience a prestar atención a la creación de políticas sociales que favorezcan a los sectores más vulnerables a caer dentro de estas prácticas y a tomar en cuenta todos los factores sociales que influyen en que así sea para poder atacar el problema de raíz, es necesario que se reconstruya el tejido social para poder combatir los fenómenos criminológicos de forma efectiva desde todas sus aristas.