Técnicas de necropsia

Articulo de la Revista Expresión Forense escrito por José Antonio López Hernández


La necropsia es considerada una exploración primeramente externa de un cadáver con el objetivo de estudiar cada una de las heridas y lesiones que presente al exterior, así como todos los elementos que coadyuven a la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público y, del mismo modo, para la identificación del cuerpo en caso de estar en calidad de desconocido. Posterior a esto se realiza el estudio de cada una de las cavidades con la finalidad de determinar la causa de la muerte. La necropsia se realizará cuando la muerte sea de forma violenta. Derivado de la importancia del estudio del cadáver para las investigaciones ministeriales, se requiere la aplicación de técnicas idóneas llamadas “técnicas de necropsia”, mismas que serán aplicadas de acuerdo al tipo de muerte y a consideración del técnico en necropsia y del perito médico legista.



En los últimos años se ha incrementado exponencialmente el número de cadáveres encontrados en diferentes puntos de la República Mexicana, cuya muerte ha sido de forma violenta. En estos casos es necesaria la aplicación de la medicina legal, que comprende estudios tanto externos como internos de cada uno de los cadáveres, en razón de identificar la causa de muerte. Dicho esto, el examen interno del cadáver consiste en la apertura de las cavidades del cuerpo humano para ser estudiadas, así como cada uno de los órganos vitales, mismos que orientarán a la causa de muerte. Es necesario aplicar las “técnicas de necropsia” en el estudio externo del cadáver; algunas de ellas son las técnicas de Rokitansky, técnicas de Letulle, técnicas de Virchow, técnicas de Ghon, técnicas de Morgagni y técnicas de Mata; cada una con distintas características y visualizaciones del cuerpo humano.


El trabajo del técnico en necropsia adquiere importancia, ya que éste debe de contar con los conocimientos idóneos de las diferentes ramas de las ciencias forenses, para poder aplicar adecuadamente los diferentes procesos.


Necropsia de ley


La necropsia de ley es el estudio que se realiza al cadáver con la finalidad de investigar y determinar las causas de la muerte, de igual forma, sirve para recolectar todos aquellos indicios que sean de valor para la investigación, por lo que se deberán seguir cada uno de los diferentes protocolos, como lo es el de necropsia principalmente, así como los protocolos de feminicidio y homicidio.


El término necropsia es utilizado como sinónimo de autopsia, toda vez que en ambos casos se estudian cadáveres, no obstante, la necropsia tiene el carácter médico-legal al centrarse en muertes violentas.


La palabra necropsia proviene de una combinación de vocablos griegos; necros, que significa cadáver; opsis, que significa vista; y el sufijo ia, referente a cualidad, dando como resultado el significado ‘autopsia’ o ‘examen de los cadáveres’. Como práctica tuvo su origen en marzo del año 44 a.C., en Roma, Italia, donde el prestigioso doctor romano de la época, Antistio, certificó que la causa de muerte de Julio César fue producto de veintitrés heridas punzocortantes, específicamente, una lesión penetrante en el corazón.


La necropsia se encuentra plasmada en la Ley General de Salud, artículo 350 bis 2; en el Código Nacional de Procedimientos Penales, artículo 271; y en el Reglamento del Servicio Médico Forense, dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, en sus artículos 22, 23 y 24. Derivado de esto, las necropsias se practicarán siempre que la muerte sea producto de un hecho violento y a solicitud de la autoridad competente, principalmente, el Ministerio Público.


Técnicas


La necropsia se define como un conjunto de procedimientos, reglas o protocolos materiales e intelectuales, que son aplicados a una tarea específica, con base en el conocimiento de una ciencia o un arte, para obtener un resultado determinado. Se entiende también como la destreza o habilidad de una persona para valerse de estos recursos o procedimientos. En relación a lo anterior, el técnico en necropsia debe contar con los conocimientos teóricos y prácticos de anatomía, medicina legal y disección, con la finalidad de realizar de forma óptima cada intervención.


Técnicas de necropsia


A lo largo de la historia se han ido modificando las formas en las que se estudia el cuerpo humano, gracias a los progresos en la medicina legal. En la Antigua Grecia se lograron avances en la observación de cadáveres en descomposición o de heridas de guerra, a pesar de que estos exámenes se consideraban viles y repugnantes. En el apogeo de Alejandría, los médicos Herófilo y Erasístrato realizaron numerosas disecciones y describieron algunas estructuras como las meninges y la válvula tricúspide.


En el siglo XI fueron retomadas las prácticas científicas referentes a la disección, siendo hasta 1302 cuando se realizaron las primeras autopsias en público con el fin de enseñar a estudiantes de medicina. Posterior a esto, las autoridades eclesiásticas prohibieron estas actividades, ya que, por la falta de cuerpos para su estudio, la profanación de tumbas comenzó a ser común, debido a esto se continuaron las prácticas con cadáveres de criminales ejecutados.


Hasta el año 1507, la autopsia fue considerada un procedimiento médico, debido a la publicación De abditis nonnullis ac mirandis morborum et sanationum causis (Sobre algunas causas ocultas y milagrosas de las enfermedades y su curación) del clínico italiano, fundador de la ‘anatomía patológica’, Antonio Benivieni (1443-1502).


En el 1761, Giovanni Battista Morgagni (1682-1771) publicó su obra De sedibus et causis morborum per anatomen indagatis (Sobre las localizaciones y las causas de las enfermedades, investigadas desde el punto de vista anatómico), que, en conjunto con sus más de 700 autopsias, reunió las experiencias de diferentes épocas y estableció un método y un orden detallado para la realización de las necropsias.


Giovanni Battista Morgagni (1682-1771). Fue un anatomista italiano que dio inicio a la anatomía moderna considerando su técnica como el procedimiento más primitivo de apertura de cadáver, a pesar usar un método sistemático ya que describe las enfermedades desde la cabeza hasta los pies (cefalocaudal).


Carl Rokitansky (1904-1878). Fue un médico, patólogo, humanista, filósofo y político liberal austriaco. Quien desarrolló una Técnica en donde los órganos son examinados “in situ”, dentro del cuerpo, uno por uno. Lleva a cabo varios cortes en todos los órganos internos, para después ser retirados uno a uno. Similar a la técnica de Virchow, a diferencia que Virchow los órganos se retiran uno por uno y luego son examinados.


Pere Mata Fontanet, Médico, periodista, escritor y político español, impulsor y creador de la medicina forense o legal en España quien elaboró una técnica que consiste en la apertura simultánea de la cavidad torácica y abdominal mediante una incisión única, elipsoide y oval que abarca la pared anterior de ambas cavidades.


Se traza una incisión profunda que incida en la articulación externo-clavicular derecha, se dirige a inferior pasando por el lado de la mama y descendiendo hasta la espina iliaca. A continuación se desarticula la extremidad interna de la clavícula, seccionando después las costillas con el costotomo, siguiéndole la línea del corte cutáneo.


Se levanta el colgajo formado por el peto esternocostal, se secciona el diafragma y el ligamento redondo del hígado, se separa el pericardio. El gran colgajo constituido por la pared tóraco-abdominal se levanta y reclina sobre los muslos del cadáver, con lo que quedan abiertas ambas cavidades, de modo que se tiene una visión completa.


Rudolf L. K. Virchow (1821-1902). Médico y político alemán considerado el “padre de la patología moderna”, hizo una ampliación específica de los métodos anteriores a la práctica forense estandarizando la técnica de la autopsia. Los órganos se retiran uno por uno, examinándose por separado, órganos removidos, con disección posterior técnica rápida, la tiene una desventaja: destruye las relaciones anatómicas, sin embargo es la más usada.


Se inicia con una incisión longitudinal en la línea media anterior que va desde el borde inferior de la mandíbula la cual pasa por cuello, tórax y abdomen hasta el borde superior de la sínfisis púbica (mentopubiana).


Dejando a la vista el esternón, que será retirado mediante la desarticulación de ambas clavículas así como corte de arco costal a la altura de la unión de hueso y cartílago para dejar a la vista ambas cavidades (torácica y abdominal). Siguiendo el estudio se realiza la extracción de cada uno de los órganos por separado para ser estudiados.


Maurice Letulle (1853-1929). Consiste en la extracción de todas las vísceras toracoabdominales en un solo bloque. Disección: la piel debajo del mentón se incide, junto con planos musculares, posteriormente se hace un corte en los músculos situados debajo de la legua; la cual se retira en sentido antero-inferior, luego se libera la tráquea y el esófago que están unidos a la lengua. A través de los cuales se fraccionara para liberar pulmones y corazón con pericardio. Posteriormente el diafragma se corta en su parte posterior, el hígado se libera junto con el páncreas y estómago, intestino delgado y grueso se separan de la sección abdominal a través del mesenterio. Y finalmente se realiza el estudio de todos los órganos.


Anton Gohn, médico patólogo austriaco, modificó la técnica de Rokitansky, modificando la extracción de los órganos, siendo esta por bloques funcionalmente relacionados (cervical, torácico, abdominal y urogenital).


Esta técnica tiene las ventajas de la técnica de Letulle y el inconveniente es que es una técnica compleja, se pierde la relación visceral de conjunto y es un mal abordaje para la exploración de la arteria aorta.


Técnica de apertura de cráneo


Se inicia con una incisión bimastoidea que va por detrás de ambos pabellones auriculares, se corta sobre el plano coronal para generar dos grandes colgajos (uno anterior y uno posterior). Posteriormente se retiran los músculos temporales para la búsqueda de infiltrados y evitar que la sierra o el serrucho se resbalen. Una vez teniendo el cráneo liberado, se cortara a nivel de la base de calota, en este corte la profundidad será a manera de no rebasar la duramadre y así evitar dañar las estructuras internas.


Una vez retirada la calota se tendrá a la vista el encéfalo, el cual se libera cortando la duramadre, las inserciones anteriores a la misma, el quiasmo óptico, los pares craneales, la tienda del cerebelo y la médula espinal mediante el agujero magno para que este pueda ser extraído. Se procede a retirar las meninges para poder visualizar y liberar en su totalidad a la bóveda craneal y así localizar alguna posible fractura en la estructura ósea.


Todas las técnicas previamente detallados exponen diferentes formas de acceso a las diferentes cavidades del cuerpo humano, la aplicación de cada uno de los procedimientos dependerá del criterio de cada técnico en necropsia y cada médico legista, siempre con la finalidad de encontrar la causa de muerte de una persona y de que los familiares puedan despedirse adecuadamente del individuo. Por otro lado, el objetivo del Estado, es necesario resaltar, es el esclarecimiento total de los hechos.

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