Redes Sociales y Psicopatía

Por Dr. Víctor Gutiérrez Olivárez



El censo de población 2017 de la Organización de las Naciones Unidas (NACIONES UNIDAS, 2017), reveló que actualmente hay 7,600 millones de personas. Haciendo un cálculo conservador se prevé que para el 2030 se llegará a los 8.600 millones creciendo anualmente en 83 millones de personas. Las redes sociales más populares en el mundo son: Facebook 2,167, 000, 000 dos mil ciento sesenta y siete millones de usuarios (TreceBits: Redes Sociales y Tecnología, 2018), WhatsApp 1,300 millones de usuarios; aumentando un millón de usuarios al día, Instagram 800 millones usuarios; Snapchat 255 millones usuarios, Twitter 330 millones usuarios, Google+ mil millones usuarios y MySpace 38 millones de usuarios.


A partir del crecimiento de los usuarios de las redes sociales, sobre todo con las nuevas generaciones: “YMillennials y “ZGeneración de Internet; se hace necesario explorar las diversas redes sociales para entender el fenómeno de la criminalidad que se está dando: Robo de Identidad, Ciberbullying, Sexting o sexteo, Phishing, Grooming, Packs Sex, Suicidios (“Reto de la Ballena Azul”), Narcomenudeo, Terrorismo, Acoso, Intimidación, Secuestro, Fake News, entre otros; encontrando un común denominador: los posts o publicaciones de los usuarios en las redes sociales, ya sean estos: blogging, chats, Messenger, tweets, snaps, wasaps, entre otros; permiten generar una nueva forma de conocimiento pericial para investigar, elaborar y aplicar conocimiento acordes con nuestro tiempo para sí poder confeccionar dictámenes periciales que ayuden a una mejor impartición y procuración de justicia; aplicando los conocimientos de las Ciencias Forenses: Derecho Penal, Derecho Civil, Derecho laboral, Criminología, Psicología Forense, Psicología Criminal, Psicología jurídica, Psiquiatría Forense, Psicoanálisis, Criminalística, Grafología, Victimología, entre otros. Proponemos abordar la psicopatología más allá de test psicológicos, nuestro material será lo que los usuarios de las redes sociales postean y lo denominamos PsicPost Forense o Psicología del que Postea. Con ello, daremos cuenta del por qué algunos usuarios pasan al acting out, conducta criminal, conducta antisocial o al delito.


El usuario de las redes sociales mediante sus posts exhibe y proyecta su amor, odio, frustraciones, anhelos, sueños. En psicoanálisis se le denomina inconsciente, donde este aflora mediante: los chistes, lapsus, actos fallidos y sueños. La era digital o hipermodernidad con su Homo numericus requiere de profesionales que fortalezcan los servicios periciales y coadyuven a aportar las pruebas necesarias, métodos, técnicas e instrumentos que se pueden extraer de la internet para auxiliar a la justicia y sus representantes los jueces, aportándole los medios de prueba mediante sus Peritajes, basados en los análisis que se hayan efectuado rescatando la mayor cantidad de elementos de prueba posteados por los usuarios de las redes sociales en sus computadoras, laptops, tabletas, celulares, entre otros.


El Homo numericos vive transitando las vías de la internet creando un tráfico de más de 300 millones de Gb y 290 Gb por segundo tan sólo para el primer trimestre del 2018. La hiperconectividad ha provocado en los usuarios de las redes sociales algunos de los siguientes padecimientos:


  • Sobrepeso y obesidad: Las personas que pasan largas horas frente a sus computadoras, laptops, o cualquier dispositivo electrónico como las consolas de juegos son más propensos padecer problemas del sistema circulatorio, sobrepeso y diabetes, entre otros.

  • Daños en el sistema nervioso: Abusar de la tecnología puede causar daños irreversibles en el sistema nervioso central, ya que los campos electromagnéticos que estas emiten provocan enfermedades relacionadas con este como vértigo, fatiga, trastornos del sueño, pérdida de memoria y desarrollo de tumores cerebrales.

  • Adicción: La obsesión por la tecnología es un síntoma de la hipermodernidad, en ella se puede experimentar la nomofobia (miedo a no tener a la mano el celular) la portatilitis(molestias y dolores musculares por usar y cargar portátiles en exceso) la ciberadicción (adicción al internet).

  • Problemas psiquiátricos: El uso de la tecnología genera en algunas personas: depresión, aislamiento, ansiedad, megalomanía, mitomanía, paranoia, voyeurismo o escopofilia. Estos desórdenes psiquiátricos son la antesala del: Sexting o sexteo, Packs Sex, Grooming, Phishing o enganche, Pharming, Robo de Identidad, Ciberbullying, Suicidios (“Reto de la Ballena Azul”), Narcomenudeo, Terrorismo, extorsión, Acoso, Intimidación, Secuestro, Fake News entre entre otras.

Algunos síntomas psicopatológicos del usuario de las redes sociales son:


  • Pérdida de control de uso de los dispositivos para explorar las redes sociales.

  • Momento de uso compulsivo de dispositivos electrónicos para estar checando las redes sociales.

  • Dejar obligaciones para estar conectado a las redes sociales.

  • Gran ansiedad si no se está conectado a las redes sociales.

  • Sueños y fantasías con las redes sociales.

  • Daño progresivo en la calidad de vida.

  • Exhibicionismo selectivo.

  • Momentos paranoides de pensar que todos están pendientes de los post que se realizan en las redes sociales.

  • Narcisismo, creer que todo lo que posteamos es único e inigualables, que las opiniones vertidas o imágenes subidas a las redes sociales nadie las puede mejorar.

  • Síndrome de nomofobia: Stress por olvidar el celular, no tener cobertura o saldo en su dispositivo y poder estar pendiente de sus redes sociales, sentirse vulnerable por no traer el celular, consultar decenas de veces al día el celular,

  • Sleep texting: Estado de sonambulismo en el que el usuario de las redes sociales se despierta y testea sin recordar al otro día que realizó publicaciones en sus redes sociales.



Adicción psicológica a las redes sociales


Las personas no solo se conectan en Facebook para ver fotografías, videos, memes o platicar con sus amigos. Facebook rompió con la idea de que el nivel de adicción a las sustancias peligrosas como el tabaco y el alcohol debería de ser mayor que el de otras actividades donde no existe incorporación de drogas, ya que las personas seguidoras de esta red social superan con mucho a las adictas a las sustancias tradicionales antes descritas, Facebook se convirtió en una rutina, en una forma de vida y una forma de estar en contacto con la información del mundo.


El muro de Facebook posibilitó a los usuarios desinhibirse mostrando el estado de ánimo, deseos, frustraciones, logros, tragedias, estado civil, situación laboral, hobbies, destrezas, dominio profesional; laboral, deportivo y/o artístico. Si bien, en muchos casos lo mostrado en el muro de los usuarios de esta red social de Facebook no es verdad, por lo menos en su lógica inconsciente del usuario sí lo es.


El inconsciente tiene algunas vías para expresarse y franquear el muro de la represión: Sueños, lapsus, chistes y actos fallidos, entre otras. Al decir de Lacan psicoanalista francés dice que “donde fallamos acertamos”, pues es ahí en ese acto que aparece nuestra falta, nuestra escisión, nuestra división o como lo dijera Freud padre del psicoanálisis aparece el inconsciente, para ilustrarlo utiliza la siguiente metáfora: “No somos dueños de nuestra propia casa”, aludiendo por supuesto a que los mecanismos de represión llega un momento que son vencidos y aparece nuestro verdadero yo, diciéndolo de otra manera quedan desnudas las fantasías.


Para Freud el psicoanálisis “conquistó” para la psicología un gran fragmento de la patología y puso límites a la explicación fisiológica aportando nuevos conceptos sobre la realidad psíquica. De ese modo puso en cuestión la separación entre la normalidad y la patología, y expuso la separación y contraposición de la conciencia y lo inconsciente, para lo cual ofreció el estudio de las operaciones fallidas y el sueño (Gutiérrez Olivárez & Hernández Mata, 2012)

Las selfies: El espejo encantado


El extendido uso de las cámaras digitales y de celulares con función de cámaras de alta resolución de imagen; algunas con más de 20 megapíxeles ha fomentado la autofoto mejor conocida como Selfie. La selfie término compilado en 2013 por los diccionarios Oxford se derivó tras extenderse significativamente el uso del término, Oxford Dictionaries explicó que el vocablo, apareció por primera vez en 2002 en un foro de internet en Australia, el concepto ha pasado de ser minoritario a estar muy extendido, y se calcula que al día se comparten un millón de selfies en el mundo y los usuarios las suben a sus redes sociales preferidas.


Todos quieren la mejor pose, el mejor paisaje, la toma más peligrosa o algo que haga resaltar al usuario que usa las redes sociales de contenido visual o para compartir fotografías como: Facebook, Instagram, Flickr, Fotki, 500px, Pinterest, Camera360, PhotoWonder.


Según el diccionario inglés, selfie es "una fotografía que uno toma de sí mismo, normalmente con un 'smartphone' o 'webcam', y que se cuelga en una web de medios de comunicación social" (EL MUNDO, 2018).


Como se expuso anteriormente el término selfie o selfies se agregó en los diccionarios en 2013, pero este tipo de auto foto tiene un primer registro en 1839. Las autofotos eran como hoy un recurso muy utilizado en los comienzos de la fotografía, allá por mediados del siglo XIX. Al parecer es Robert Cornelius la primera persona que posa para una selfie en la historia.


La obsesión de tomarse fotos así mismo con el celular se ha convertido en tema de estudio para las ciencias psic, como para los estudiosos de la comunicación. Los psicólogos hablan que los usuarios de las redes sociales parecen tener una necesidad obsesiva de sacarse fotos a cada momento y ante el menor motivo, esa proclividad de tomarse fotos solos o en conjunto se ha denominado: Selfitis, término acuñado en 2014 por psicólogos de la Nottingham Trent University y la Thiagarajar School of Management en India y lo publicaron en el International Journal of Mental Health and Addiction. La obsesión por tomarse fotos o Selfies presenta tres categorías: “la crónica, “la aguda y la borderline”.


La “selfitis” se define “crónica cuando hay una incontrolable necesidad de sacarse fotos a sí mismo 24 horas al día, posteándolas en Facebook e Instagram más de seis veces al día (Neme, 2017).


Es “borderline” si se sacan selfies al menos tres veces al día, pero sin necesariamente publicarlas en las redes sociales, mientras es considerada “aguda” si se realizan numerosas fotos a sí mismo y luego todas se publican online.


Para llegar a esta clasificación se realizó un sondeo sobre 400 personas en la India, país que tiene varios usuarios en Facebook y en el cual existe un elevado número de muertes ligadas a selfies “peligrosas” (Neme, 2017).


Conclusión


Ya no es noticia leer en los periódicos o portales de noticias sobre diversos crímenes que se perpetran al amparo de las redes sociales, colocándose ya sea como víctimas o victimarios. Las transmisiones en vivo o streaming han multiplicado imágenes dantescas de violaciones, asesinatos, tortura, robos, vejaciones, maltrato a los animales, piromaniacos, actos antropofágicos, racismo, filicidios, fratricidios, entre otros.


Los investigadores en el área de la salud mental, sobre todo los psicólogos forenses más que preocuparnos por el fenómeno criminal, tenemos que ocuparnos de él, sino en erradicarlo tarea imposible, ya que la violencia es consustancial al ser humano, sí disminuir el principio de placer que va a un más allá del principio del placer que conduce a la muerte. El siglo XXI trajo la peste de las redes sociales, en las que quedan atrapados los sujetos, convirtiéndolos en muertos vivientes; sujetos a una pantalla. Es el homo numericus, que está incubado en la matrix de nuestra data en la internet. Ahí se crea y recrea un perfil único, donde se recaba información de nuestros gustos, filiaciones políticas, filiaciones religiosas, estatus social, zona donde se vive, trabaja, tipo de padecimientos médicos, cuentas bancarias, entre otras.


Las redes sociales han posibilitado a sus usuarios desinhibirse; mostrando su estado de ánimo, deseos, frustraciones, logros, tragedias, estado civil, situación laboral, hobbies, destrezas, dominio profesional; laboral, deportivo y/o artístico. Si bien, en muchos casos lo mostrado en esas redes no es verdad, por lo menos en su lógica inconsciente del usuario sí lo es.


¿Cuántos de estos usuarios de las redes sociales han cometido algún crimen o alguna conducta antisocial que derivó en un delito? ¿Se puede realizar un perfil criminal analizando lo que los usuarios redes sociales postean? ¿Existe algún método, herramienta o técnica para elaborar un perfil criminal de los usuarios de las redes sociales? ¿La recopilación y análisis de los posts de los usuarios de las redes sociales pueden ser presentados como medios de prueba en el Nuevo Sistema Penal Adversarial? Esta y otras preguntas son la columna del presente artículo, en la que invitamos a los amantes de las Ciencias Forenses a adentrarse a las redes sociales para elaborar perfiles criminales de los que rondan el ciberespacio y viven del: “Me gusta”, “Me encanta”, “Me divierte”, “Me asombra” “Me entristece” y “Me enoja”.

Inscríbete a nuestro boletín de información
  • White Facebook Icon
  • Twitter
  • White Instagram Icon

Expresión Forense © 2020 Todos los Derechos Reservados.