Matices policiales de la flagrancia

Por Edgar Alejandro García Martínez - edgaralajendro_g@yahoo.com.mx

En el acervo jurídico penal, la flagrancia es entendida como la detención hecha en el momento mismo en que se está cometiendo un hecho delictivo, motivo por el cual es indispensable conocer cuáles son sus orígenes, la manera de acreditar que efectivamente estamos ante un hecho delictivo y no de otra naturaleza y sobre todo entender cuáles son las consecuencias de esta detención. Primeramente habrá que dilucidar el origen de la flagrancia, que se encuentra desde nuestro precepto máximo que es la Constitución en el art. 16, dentro de su párrafo quinto:


“Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que esté cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo cometido, poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad más cercana y ésta con la misma prontitud, a la del Ministerio Público. Existirá un registro inmediato de la detención.”

Lo que es importante resaltar es la diferencia sustancial entre el indiciado (el señalizado con el dedo índice) y el detenido sostenido dentro del Código Nacional de Procedimientos Penales, pese a esta forma en que se presenta aquél justiciable que ha cometido la conducta delictiva, las condiciones de quien lo ha de detener se encuentran establecidas en el art. 152. Derechos que asisten al detenido del CNPP, que a la letra sustenta:


“Las autoridades que ejecuten una detención por flagrancia o caso urgente deberán asegurarse de que la persona tenga pleno y claro conocimiento del ejercicio de sus derechos citados a continuación, en cualquier etapa del período de custodia:


...Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que esté cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo cometido...

I. El derecho a informar a alguien de su detención.


II. El derecho a consultar en privado con su Defensor,


III. El derecho a recibir una notificación escrita que establezca los derechos establecidos en las fracciones anteriores y las medidas que debe tomar para la obtención de asesoría legal;


IV. El derecho a ser colocado en una celda en condiciones dignas y con acceso a aseo persona:


V. El derecho a no estar detenido desnudo o en prendas íntimas;

VI. Cuando, para los fines de la investigación sea necesario que el detenido entregue su ropa, se le proveerán prendas de vestir, y

VII. El derecho a recibir atención clínica si padece una enfermedad física, se lesiona o parece estar sufriendo de un trastorno mental.”


Como bien se puede apreciar estamos ante un legítimo derecho de protección de los bienes jurídicamente tutelados por la ley y que en su falta de resistencia o presencia policial, cualquier persona puede realizar dicha detención, la calificación de la conducta deberá de darse en el momento mismo en que se realice la detención, olvídese por un momento la clasificación jurídica que hará posteriormente el Ministerio Público, esto por parte de los funcionarios públicos encargados de hacer cumplir la ley, bien pueden ser personal de procuración de justicia o de seguridad pública en los distintos Estados de la República; Policías, regidos por el principio de legalidad (mismo que no puede ser utilizado en perjuicio de cualquier otra persona), este personal deberá de conocer cuáles son las conductas que son consideradas delito previo a la detención de la misma, esto siempre y cuando utilizando los niveles del uso de la fuerza, los cuales nos puede referir el Protocolo Primer Respondiente que son:

a) “Presencia: El primer respondiente se hace presente mediante la utilización adecuada del uniforme, equipo y actitud diligente.


b) Verbalización: El primer respondiente deberá utilizar comandos verbales para inducir al probable responsable de su actividad o acto hostil, advirtiendo o avisando que de no hacerlo, se hará uso de la fuerza.


c) Control de contacto: El primer respondiente realiza movimientos de contención para inhibir una resistencia pasiva.


d) Reducción física de movimientos: El primer respondiente procederá a la inmovilización y control del probable responsable que oponga resistencia violenta, empleando candados de mano y/o cinchos de seguridad y verificando que los mismos se encuentren colocados

correctamente.


e) Utilización de fuerza no letal: El primer respondiente utilizará objetos como medio de control, que no causen daño físico severo, permanente o la muerte.” P. 23.

Pues de desconocer si la conducta que se está cometiendo no es un delito, dichos funcionarios públicos podrían incurrir en una detención ilegal, lo que en su perjuicio se trataría de la privación de la libertad hecha a un ciudadano. Elemento por demás crítico y grave para el funcionario. De ahí que es necesario que los supuestos de flagrancia así como las posteriores acciones a la detención, sean clarificados por los supuestos de flagrancia, que como bien se menciona en la sección


II. Flagrancia y caso urgente. Art. 146. Supuestos de flagrancia.


“Se podrá detener a una persona sin orden judicial en caso de flagrancia. Se entiende que hay flagrancia cuando:


I) La persona es detenida en el momento de estar cometiendo un delito,


II) Inmediatamente después de cometerlo es detenida, en virtud de que:


a) Es sorprendida cometiendo el delito y es perseguida material e ininterrumpidamente, o


b) Cuando la persona sea señalada por la víctima u ofendido, algún testigo de los hechos o quien hubiere intervenido con ella en la comisión del delito y cuando tenga en su poder instrumentos, objetos, productos del delito o se cuente con información o indicios que hagan presumir fundadamente que intervino en el mismo.


Para los efectos de la fracción II, inciso b), de este precepto, se considera que la persona ha sido detenida en flagrancia por señalamiento, siempre y cuando, inmediatamente después de cometer el delito no se haya interrumpido su búsqueda o localización.”


En la segunda fracción se mal interpreta muchas veces que únicamente existe la detención por señalamiento cuando se tengan los objetos o productos del delito en posesión o en su radio de acción del detenido, no así se complementa la idea con la referencia de la idea continua, la cual refiere otra condición no es precisamente que se encuentren dichos objetos en posesión del detenido, sino que “se cuente con información o indicios que hagan presumir fundadamente que intervino en el mismo”; esta descripción bien se puede materializar si se tiene alguna video grabación o referencia de testigos sobre dónde se tiró o dejaron esos elementos materiales probatorios.


Finalmente y para sustentar un poco más las ideas anteriormente expuestas, cuando el Policía tenga la necesidad de hacer una detención en flagrancia, debe ser cuidadoso al identificar si esa conducta requiere querella para ser presentada ante el Ministerio Público, pues como se sostiene en el art. 148. Detención por delitos que requieran querella:

... El primer respondiente deberá utilizar comandos verbales para inducir al probable responsable de su actividad o acto hostil, advirtiendo o avisando que de no hacerlo, se hará uso de la fuerza....

“Cuando se detenga a una persona por un hecho que pudiera constituir un delito que requiera querella de la parte ofendida, será informado inmediatamente quien pueda presentarla. Se le concederá para tal efecto un plazo razonable, de acuerdo con las circunstancias del caso, que en ningún supuesto podrá ser mayor de doce horas, contadas a partir de que la víctima u ofendido fue notificado o de veinticuatro horas a partir de su detención en su caso de que no fuera posible su localización. Si transcurridos estos plazos no se presenta la querella, el detenido será puesto en libertad de inmediato.


En caso de que la víctima u ofendido tenga imposibilidad física de presentar su querella, se agotará el plazo legal de detención del imputado. En este caso serán los parientes por consanguinidad hasta el tercer grado o por afinidad en primer grado, quienes podrán legitimar la querella, con independencia de que la víctima u ofendido la ratifique o no con posterioridad.”

Es entonces el momento en que se detenga a un indiciado o detenido, cuando la Policía debe recabar no solamente los indicios, productos, o elementos materiales probatorios que encuentre afectos a la conducta típica penal, sino que también deberá recabar la información de entrevistas o información disponible (cintas de video) que tienda a acreditar la conducta, y que se tenderá a presentar ante el Ministerio Público para la verificación de flagrancia que hará él mismo.


Es así como la crítica a esta figura se ver reforzada por las ideas de Ochoa, que compartimos con el ánimo de reflexión:


“El legislador del CNPP confunde las categorías delictivas que ameritan prisión provisional oficiosa, con los delitos graves que configuran la plataforma primera para que el Ministerio Público pueda ordenar una detención en caso urgente. Y es que el artículo 19 párrafo segundo CPEUM sólo reconoce como delitos graves aquellos que atenten contra la seguridad de la Nación, el libre desarrollo de la personalidad y la salud. Fuera de tales cotas no existen otros delitos que puedan ser calificados como graves para efectos de la detención ministerial por caso urgente.” P. 198.


Además de añadir que su búsqueda no se haya la detención ya no tiene una connotación de minutos u horas para el supuesto en flagrancia, sino que se puede detener al imputado en días posteriores siempre y cuando interrumpido. Preceptos por demás graves para la seguridad jurídica y estado de derecho para el ciudadano.

Inscríbete a nuestro boletín de información
  • White Facebook Icon
  • Twitter
  • White Instagram Icon

Expresión Forense © 2020 Todos los Derechos Reservados.