El Coeficiente Balístico

Artículo extraído de la Revista Expresión Forense N° 7, escrito de manera anónima.


El coeficiente balístico de un proyectil es un valor numérico que describe la capacidad que tiene ese proyectil en atravesar el aire, este valor depende esencialmente de la forma, el peso y la longitud del proyectil. Cuanto mayor sea el coeficiente balístico de un proyectil menor será la deceleración por la resistencia al aire y mantendrá de mejor forma su velocidad en vuelo.



Por simples razones físicas sabemos que la energía cinética de un proyectil es una relación de su velocidad y de su peso, si imaginamos dos objetos móviles a la misma velocidad y de pesos distintos es lógico pensar que necesitaremos más fuerza para detener el objeto pesado, esa energía cinética opone una “resistencia” a la deceleración y en el caso de los proyectiles sucede de la misma forma, por lo que los proyectiles de elevado peso al tener mayor densidad seccional tienen mejor comportamiento balístico que otro proyectil de las mismas características pero más ligero.


El punto decisivo que interviene en el coeficiente balístico es el factor de forma, que es distinto dependiendo del tipo de superficie frontal que tenga el balín. Cuanto más aerodinámica sea la superficie expuesta al rozamiento con el aire menor será la resistencia que el proyectil tendrá para atravesar el aire.


¿Para qué sirve el coeficiente balístico?, es un dato importante para el análisis de la trayectoria de un proyectil, de hecho, es el pilar sobre el que se sustentan todos los cálculos y un parámetro imprescindible para la utilización adecuada de software de análisis balístico. ¿Cómo se mide el coeficiente balístico de un proyectil?, pues de modo “científico” solo es posible mediante el uso de cronógrafos, instrumentos que miden la velocidad de los proyectiles en movimiento, y por lo general se necesitan dos cronógrafos, uno situado cerca de la inmediata salida del proyectil del cañón y otro a una distancia determinada con exactitud desde el primer cronógrafo. Mediante una compleja fórmula matemática se calcula el coeficiente balístico en función de la diferencia de las dos velocidades obtenidas en los cronógrafos. Este cálculo se suele hacer por ordenador utilizando programas de análisis balístico, que ya incorporan rutinas para el cálculo del coeficiente balístico de forma automatizada a medida que se introducen los valores de las velocidades. Se introducen normalmente una serie de mediciones con el fin de obtener un promedio, ya que como veremos a continuación el coeficiente balístico, a pesar de su importancia y relevancia en el análisis balístico, es para las armas de aire comprimido un dato aproximado.


Desde el punto de vista instrumental hay una serie de consideraciones personales que debo hacer sobre el coeficiente balístico basadas en mi experiencia de campo, y que en esencia hace que suponga para mi únicamente un valor aproximado y no absoluto en el caso de las armas de aire comprimido, el porqué de mi opinión respecto a este punto es debido a ciertas dificultades para seguir un patrón exacto en la medición y por ello la desconfianza que me merecen las librerías de coeficientes balísticos de balines que se publican en ocasiones como valor “absoluto”:


Primeramente, porque es imposible reproducir las condiciones ambientales de medición, el primer parámetro que interviene es la densidad del aire y que ve sus valores modificados en función de la temperatura, humedad, presión atmosférica y altura de la zona sobre el nivel del mar. Imaginemos pues lo diferente que pueden ser los resultados en las mediciones con condiciones ambientales distintas. Y además, para la medición se debería realizar una medición exacta de esos parámetros con instrumental meteorológico de precisión.


En segundo lugar, no hay que olvidar que la medición depende del diferencial de dos velocidades y que estás no son proporcionales dependiendo de las armas con las que se disparen, resulta - por ejemplo - que si la medición del coeficiente balístico de un mismo balín se efectúa con un arma de 21 julios no se obtienen los mismos resultados que haciendo la medición con un arma de 12 julios. La causa está en el comportamiento aerodinámico que no es proporcional, con velocidades elevadas un proyectil tiene una gran energía cinética y por tanto resiste mejor la deceleración por el rozamiento del aire, por el contrario la medición con dos rangos de velocidades bajas sitúa al proyectil en una zona aerodinámicamente compleja debido a que su menor velocidad y energía cinética lo hace por una parte menos eficiente para atravesar el aire y luego su menor velocidad también implica un tiempo de vuelo mayor y por tanto la atracción gravitatoria también es mayor.


En tercer lugar, no hay dos armas idénticas y las velocidades de los balines dependen ciertamente del grado de afinidad que puedan tener con ciertos cañones. Todos sabemos cómo algunos balines funcionan estupendamente con determinadas marcas y como esos mismos balines dan menores prestaciones en otras. Por este motivo las mediciones siempre serán diferentes si no se utiliza exactamente la misma arma.


También hay otro punto conflictivo en la distancia de los cronógrafos, muchas fuentes consultadas realizan la medición con uno de los cronógrafos a 10 metros del primer cronógrafo, pero resulta que si se repite la medición poniendo el cronógrafo a una distancia superior los resultados no son los mismos..., la razón es la misma que la que he explicado cuando la potencia de salida también cambia, si suponemos un segundo cronógrafo a 30 metros de distancia el valor del coeficiente balístico es inferior porque el balín está con una velocidad inferior y con un comportamiento aerodinámico menos idóneo.


Por el momento y con todos estos planteamientos ya se puede intuir fácilmente que el valor del coeficiente balístico… Lee el artículo completo en la Revista Expresión Forense N° 7 en formato digital.

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