Cadena de Custodia

Articulo extraído de la Revista Expresión Forense N° 11, escrito por Anibal Danilo Barrientos Sandoval


La cadena de custodia es un procedimiento establecido por la normativa jurídica, que tiene el propósito de garantizar la integridad, conservación e inalterabilidad de elementos materiales de prueba como documentos, armas de fuego, muestras orgánicas e inorgánicas, proyectiles, vainas, armas blancas, etc., desde el momento que son encontrados en el sitio del suceso, hasta que son entregados en los laboratorios criminalísticos o forenses a fin de que sean analizados y así obtener por parte de los expertos, técnicos o científicos, los resultados periciales correspondientes.



Su importancia radica en que garantiza el adecuado e idóneo manejo de los elementos materiales de prueba desde su identificación en el sitio del suceso, pasando por su tratamiento, análisis en los diferentes laboratorios, hasta el envío del resultado pericial correspondiente a la autoridad judicial competente.


CARACTERÍSTICAS DE LA CADENA DE CUSTODIA


Es un mecanismo que permite registrar de manera cierta y detallada cada paso que se da, con las evidencias encontradas en el sitio del suceso, de tal suerte, mantener un control del flujograma que esta desarrolla o experimenta a través de los diferentes sistemas (Policial, laboratorio) hasta llegar a las instancias judiciales.


Este procedimiento, conforme a su finalidad permite conocer en cualquier etapa de la tramitación del proceso, dónde se encuentra el elemento de prueba, quien lo tiene, nombre del perito a cargo, etc., lo cual lógicamente garantiza la seriedad o transparencia del dictamen emitido por los peritos o expertos de los diferentes laboratorios de Criminalística, ajustado a la rigurosidad y calidad exigida en la investigación científica.


Esta cadena se manifiesta mediante un formulario de registro de información que debe ser iniciado por el personal especializado o experto que se hace presente en la escena del crimen para realizar las diligencias periciales propias de una investigación criminal.


Se entiende por cadena de custodia el “testimonio que queda evidente en las muestra o instrumentos de prueba de las personas que han manipulado ese elemento”, nace en el sitio del suceso con la primera persona que levanta la evidencia, luego sigue con la rotulación, levantamiento y embalaje, continuando con quien la recibe en el Laboratorio para efectuar las pericias necesarias, debiendo dejar testimonio escrito de todas y cada una de las personas por las que ha pasado la evidencia, así como del tipo y características de la intervención realizada.


La cadena de custodia es una herramienta que garantiza la seguridad, preservación e integridad de los elementos probatorios recolectados en virtud de una investigación, siendo su principio básico el de mantener, asegurar y constatar la responsabilidad de todos y cada uno de los involucrados en el manejo de dichos elementos.


Su finalidad es poder demostrar que la evidencia presentada ante el Tribunal de justicia, es la misma que se obtuvo originalmente en el sitio del suceso o la que fue aportada por un testigo, víctima, sospechoso, o profesional y se encuentra en tales o cuales condiciones, producto de cómo quedó en el lugar o bien por efecto de las pericias realizadas.


Para cumplir con este objetivo es necesario que cada persona que intervenga en una investigación, ya sea en forma activa (actuar en el sitio del suceso como agente pericial resguardando, fijando, levantando y embalando la evidencia) o pasiva (sólo resguardando el sitio del suceso), mantenga un registro de posesión cuidadoso de las evidencias físicas, valiéndose para tal fin, de formularios, en que se registre la entrega y el recibo de las evidencias, asegurando así la continuidad y responsabilidad en el manejo de los elementos probatorios. Dicho registro debe contener como mínimo los siguientes datos: Fecha, hora, descripción completa de la evidencia física, identificación del funcionario que la levantó, nombre y firma de quien recibe y quien entrega.


La cadena de custodia también hace referencia al mantenimiento y preservación adecuada de los elementos de prueba, es decir, que estos deben guardarse en un lugar seguro, en donde se dé especial atención a las condiciones ambientales (temperatura, humedad, luz, etc.) según sea la naturaleza de cada elemento, protegiéndola así de posibles deterioros biológicos, físicos, humanos, naturales, etc. Es importante recalcar que cada una de las personas que intervengan en la manipulación de la evidencia física, se convierte automáticamente en un eslabón de dicha cadena, siendo su obligación velar por la preservación, protección y custodia adecuada de los mismos, tomando para ello las medidas de seguridad necesarias de acuerdo a su naturaleza o requerimiento.


El Policía involucrado en la investigación, deberá concientizarse de la importancia de mantener una estricta y documentada cadena de custodia, sobre cada uno de los elementos probatorios que sustenta dicha investigación, por cuanto no sólo le brinda un soporte de seguridad a nivel personal, sino lo que es más importante, proporciona certeza sobre la no adulteración, suplantación o sustracción de las mismas.


REGLAS BÁSICAS DE LA CADENA DE CUSTODIA


La cadena de custodia se inicia con el levantamiento de la evidencia física, en el sitio del suceso. Fijar mediante fotografía, plano y descripción escrita clara y completa, el lugar exacto desde dónde se levantó cada evidencia física. Describir cada uno de los elementos de prueba, su naturaleza, cantidad, características, así como su rótulo diferenciador y la identificación del funcionario policial encargado de su custodia inicial en el sitio del suceso y luego del levantamiento.


Evitar la manipulación excesiva de las evidencias. Al embalar, recordar que lo primordial es la conservación de la evidencia, ya que se debe evitar toda alteración o intervención externa no controlada, hasta el momento mismo en que deberá ser presentada en el juicio oral de acuerdo a las modificaciones al Código de Procedimiento Penal. Tomar las medidas de seguridad necesarias para proteger la evidencia de posibles adulteraciones (producidas por acción de la humedad, calor, el peso de otras muestras, etc.) o sustracciones. Utilizar y llenar todos los datos existentes los formulario de la cadena de custodia, para la entrega y recepción de las evidencias, así se segura el control y el registro de su actuación dentro de la cadena.


PARTICIPANTES EN LA CADENA DE CUSTODIA


La cadena de custodia como mecanismo o procedimiento que garantiza la autenticidad de los elementos materiales de prueba examinados, asegurando que pertenecen al caso investigado, sin confusión, adulteración o sustracción, es desplegado inicialmente por el personal policial uniformado que realiza labores de vigilancia y que llega primero a conocer del caso, sumándose a esta tarea los funcionarios y personas bajo cuya responsabilidad se encuentran los elementos de prueba respectivos durante las diferentes etapas del proceso penal. Por tal motivo, todo funcionario que reciba, genere o analice muestras o elementos de prueba, forma parte automáticamente de este procedimiento, de obligatorio cumplimiento en el desarrollo investigativo.


Por esta razón, es responsabilidad de todo funcionario que participa en el proceso de la cadena de custodia, conocer los procedimientos generales y específicos que se utilizan para tal fin, con el pleno convencimiento de la responsabilidad que le compete en el control y registro de los elementos de prueba. Es decir, el desconocimiento de la cadena de custodia no exime de responsabilidad al miembro de cualquier institución que los omita u olvide en un determinado momento.

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