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Enero 29, 2021
Artículo extraído de la Revista Expresión Forense N° 14, por Eduardo Adrián Pro.

Las distintas partes que constituyen el esqueleto se vinculan entre sí mediante diferentes tejidos y estructuras. Estas conexiones interóseas son las articulaciones. Pueden ubicarse entre dos o más huesos. Una articulación simple es aquella articulación en la que intervienen solamente dos huesos. Un complejo articular (articulación compuesta) es una articulación en la que intervienen más de dos huesos.

Clasificación de las articulaciones:

Las articulaciones pueden diferenciarse según el grado de movilidad entre las partes que unen. Así, hay articulaciones móviles, articulaciones semimóviles (denominadas anfiartrosis) y articulaciones inmóviles (cuadros 1-5 y 1-6). Los movimientos de los huesos de una articulación se pueden interpretar como rotaciones alrededor de ejes ortogonales y como desplazamientos en los planos que son perpendiculares a estos ejes.

La cantidad de ejes alrededor de los cuales se pueden mover las partes de una articulación constituyen los grados de libertad de ésta. Cuando el movimiento de un hueso está limitado a la rotación sobre un solo eje, se llama uniaxial y posee sólo un grado de libertad. Si presenta movimientos independientes alrededor de dos ejes, la articulación será biaxial y tendrá dos grados de libertad. Si puede moverse en los tres ejes ortogonales, tendrá tres grados de libertad.

Si se mueve alrededor de muchos ejes de posición intermedia, la articulación será multiaxial. Las articulaciones también se clasifican según el tipo y la disposición del tejido que se interpone entre las superficies articulares. Estos tejidos interóseos pueden presentar continuidad (en este caso las articulaciones se denominan sinartrosis) o ser discontinuos y presentar una cavidad articular con líquido sinovial (diartrosis).

Sinartrosis

Las sinartrosis son uniones entre los huesos o estructuras articuladas, mediante tejido conectivo sólido o semisólido. Se clasifican de acuerdo con el tejido conectivo principal que compone la articulación:

• Hay articulaciones fibrosas, por tener tejido fibroso interpuesto.

• Hay articulaciones cartilaginosas, por tener cartílago interpuesto.

• Hay articulaciones óseas, por tener tejido óseo interpuesto.

Articulaciones fibrosas [sinfibrosis]

En las sindesmosis los huesos se encuentran unidos por estructuras compuestas por fibras elásticas o de colágeno alineadas en paralelo, adoptando la forma de una banda o cinta (ligamento). Si el ligamento es corto, el movimiento se encuentra muy limitado. Si el ligamento es de mayor longitud, permite una movilidad más amplia (como el ligamento estilohioideo). Las membranas interóseas unen los huesos a través de una lámina de tejido conectivo fibroso con fuertes fibras de colágeno (como la membrana interósea radiocubital). Una gonfosis es una prolongación en forma de clavija o espina que se introduce en un hueco o alvéolo y es mantenida por fibras cortas en su posición (por ejemplo: entre la raíz del diente y el alvéolo). En las suturas los huesos, que están unidos por tejido fibroso de fibras cortas, quedan inmovilizados.

Este tipo de articulación se encuentra entre los huesos del cráneo. Según la configuración de las superficies articulares, se clasifican en:

• Sutura plana [armónica]: en ella se ponen en contacto superficies planas y lineales (por ejemplo: entre los huesos nasales).

• Sutura escamosa: las superficies en contacto están talladas en bisel (por ejemplo: temporoparietal).

• Sutura límbica: forma especial de sutura escamosa con engranaje por superposición.

• Sutura dentada: presentan engranamientos o dientes que encajan entre sí (por ejemplo: sutura coronal).

• Sutura aserrada: como la sutura sagital.

• Esquindilesis: una superficie en forma de cresta que se articula con una ranura (por ejemplo: vómer y esfenoides).

Articulaciones fibrosas [sinfibrosis]

Articulaciones cartilaginosas

En este tipo de articulaciones, las superficies articulares poseen formaciones de cartílago hialino o fibrocartílago que se interpone entre ambos huesos, carecen de cavidad sinovial y presentan ligamentos periféricos que rodean la articulación. En las sincondrosis, entre las superficies articulares, se encuentra cartílago hialino que une los huesos, como en las articulaciones condrocostales. Las sínfisis presentan un fibrocartílago interpuesto entre las superficies articulares (como el disco intervertebral o la sínfisis pubiana). Los movimientos son limitados y de poca amplitud individual, son anfiartrosis. Los discos fibrocartilaginosos proveen absorción de fuerzas de choque y flexibilidad.

El cartílago epifisario [cartílago de crecimiento] es una articulación transitoria. Es la unión entre la epífisis y la diáfisis de un hueso mediante una lámina de cartílago hialino (el cartílago epifisario), que luego desaparecerá cuando se suelden ambas partes del hueso.

Articulaciones óseas

Las soldaduras óseas entre huesos se denominan sinostosis. Estas articulaciones óseas son completamente inmóviles. Algunos ejemplos: entre el esfenoides y el occipital y entre los cuerpos vertebrales del sacro.

Articulaciones sinoviales

Las articulaciones sinoviales (diartrosis) son uniones entre los huesos que presentan, entre las superficies articulares, una cavidad interpuesta con líquido sinovial en su interior. En general son articulaciones móviles, particular- mente interesantes por su complejidad anatómica y su diversidad funcional. Su movilidad depende de la forma de las superficies articulares y de los ligamentos que sostienen entre sí a los huesos articulados.

Superficies articulares

Las diartrosis son clasificadas por la forma que presentan sus superficies articulares:

• Articulación plana [artrodia]: presenta superficies articulares más o menos planas que se deslizan una sobre la otra (por ejemplo: entre las apófisis articulares vertebrales, articulación cigapofisaria). Presenta un movimiento multiaxial de escaso desplazamiento.

• Articulación cilíndrica: las superficies articulares son segmentos de cilindros, uno convexo y el otro cóncavo, con movimientos de deslizamiento y giro longitudinal (por ejemplo: la articulación subtalar)..

• Articulación trocoide: es una variedad de las articulaciones cilíndricas, donde la superficie articular convexa forma un pivote alrededor del cual se mueve la superficie cilíndrica cóncava (por ejemplo: la articulación radiocubital proximal). Se mueve en un solo eje de disposición longitudinal (uniaxial).

• Gínglimo [troclear]: una de las superficies articulares tiene forma de polea, en cuyo surco (garganta) se aloja la saliente de la superficie articular opuesta (por ejemplo: la articulación humerocubital). Se la puede describir como la función de una bisagra. Presenta un movimiento uniaxial transversal.

• Articulación elipsoidea [condílea]: las superficies articulares están representadas por dos caras articula- res elipsoidales (ovoideas), una cóncava y la otra convexa, enfrentadas (por ejemplo, la articulación radiocarpiana: el extremo distal del radio es cóncavo y el cóndilo carpiano es convexo). Tiene dos ejes de movimientos (biaxial).

• Articulación bicondílea: dos superficies convexas elipsoidales (cóndilos) se deslizan enfrentadas, una sobre la otra (por ejemplo: la articulación temporomandibular).

• Articulación bicondílea doble: dos cóndilos de una epífisis se enfrentan a dos superficies articulares prácticamente planas ubicadas sobre los cóndilos de otro hueso (por ejemplo: la articulación femorotibial).

• Articulación selar [por encaje recíproco]: cada una de las superficies articulares es cóncava en un eje y convexa en el eje perpendicular. Cada superficie tiene la forma de una silla de montar a caballo (geométricamente un paraboloide hiperbólico). La concavidad de una superficie se enfrenta con la convexidad de la otra (por ejemplo: la articulación trapeciometacarpiana). Los movimientos se desarrollan en dos ejes (biaxial).

• Articulación esferoidea [enartrosis]: las superficies articulares son esféricas o casi esféricas. Una de ellas es convexa y se enfrenta a la excavación de la otra superficie, que es cóncava (por ejemplo: la articulación escapulohumeral). Es una articulación multiaxial.

• Cotiloidea: es una variedad de la articulación esferoidea, donde la superficie cóncava es suficientemente profunda para albergar gran parte de la superficie convexa y sobrepasa su ecuador. Es una articulación multiaxial.

Las sisarcosis están constituidas por músculos que están interpuestos entre los huesos y presentan espacios con tejido conectivo laxo que permiten su deslizamiento y no corresponden a articulaciones verdaderas (por ejemplo: la articulación escapulotorácica).

Cartílago articular

Cada superficie articular está revestida por un cartílago articular hialino, que se adhiere íntimamente al hueso. Su superficie libre es pulida y de coloración blanquecina. El cartílago articular es maleable, extensible y compresible, se deforma bajo la influencia de presiones, para retornar a su espesor original cuando éstas cesan. La extensión del revestimiento cartilaginoso es directa- mente proporcional a los movimientos de la articulación; es más extenso en las articulaciones muy móviles. Su espesor varía entre 0,2 y 2 mm. Es más espeso en los puntos de presión y de deslizamiento de la articulación.

Es más grueso en el vértice de las cabezas del fémur y del húmero y más delgado hacia el fondo o centro de la cavidad glenoidea y del acetábulo. En los miembros inferiores es más o menos elástico a la presión, y se comporta como un elemento de amortiguación frente a los choques. Su desaparición acarrea el desgaste rápido del hueso por presión y frotamiento recíproco. El cartílago articular no posee vasos sanguíneos, se nutre por imbibición a expensas del líquido sinovial. La parte basal del cartílago también se nutre por los vasos ubicados en el hueso sobre el que está fijado.

Mecánica articular

Tipos de palancas:

Acción mecánica de los músculos: Las diversas piezas del esqueleto son semejantes a palancas y poseen como ellas un punto de apoyo, una potencia y una resistencia. El punto de apoyo es el punto inmóvil en torno del cual gira la palanca. En el hombre lo constituye la articulación.

La potencia es la fuerza que impulsa a la palanca a desplazarse, está representada por el músculo o los músculos que se insertan en ella. La resistencia es la fuerza que se debe vencer. Así, en el movimiento de flexión del antebrazo sobre el brazo, la palanca está constituida por los dos huesos del antebrazo, el punto de apoyo es la articulación del codo, la potencia agrupa los músculos bíceps braquial y braquial y la resistencia está representada por el antebrazo, la mano y lo que ésta debe levantar.

De acuerdo con la ubicación del punto de apoyo y de los puntos de aplicación de la potencia y de la resistencia se distinguen en mecánica tres géneros de palanca:

• Palanca de primer género: es aquella en la que el punto de apoyo (A) está situado entre el punto de aplicación de la resistencia (R) y el de la potencia (P). La articulación de la cabeza con la columna vertebral proporciona un ejemplo.

• Palanca de segundo género: es aquella en la que el punto de aplicación de la resistencia (R) está situado entre el punto de apoyo (A) y la aplicación de la potencia (P). Es lo que sucede cuando se levanta el talón, elevándose sobre las puntas de los pies.

• Palanca de tercer género: en ella se encuentra una potencia (P) aplicada entre el punto de apoyo (A) y el punto de aplicación de la resistencia (R). Este tipo de palanca es el más numeroso en el organismo, en particular en los miembros.

Autor :Equipo Expresión Forense

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