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Febrero 04, 2021

Emmanuel Hernández Gómez es coordinador de tecnología de la información del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), un departamento del gobierno del estado de Jalisco, México, que brinda informes periciales en disciplinas forenses en apoyo de la Fiscalía del estado de Jalisco.

Hernández y sus 10 colegas de tecnología forense reciben dispositivos de varias fiscalías estatales para análisis utilizando las soluciones de Cellebrite. Muchos de los casos en los que trabaja su equipo incluyen secuestros o desapariciones de personas, desafortunadamente comunes en México, o casos de abuso doméstico.

“Dedicamos parte de nuestra jornada laboral a tramitar las solicitudes de informes periciales que nos llegan a diario”, explicó Hernández. “Las solicitudes suelen venir acompañadas de teléfonos celulares o computadoras, o bien son solicitudes de la Fiscalía para salir a recolectar evidencia digital, ya sea de aquí en la ciudad de Guadalajara, de algún lugar del área metropolitana o del interior de Jalisco”.



“Diariamente, las soluciones de Cellebrite nos ayudan a avanzar en los casos”

Hasta la fecha, en 2020, para los casos de violencia doméstica que llegan al IJCF, Hernández y su equipo han capturado y preservado evidencia digital de un número de dispositivos nueve veces mayor comparado con 2019. El conocimiento de los expertos forenses sobre la gestión de la inteligencia digital les ayuda a mantenerse al día con la llegada de dispositivos. (La inteligencia digital implica los datos que se capturan y conservan de fuentes digitales y tipos de datos (smartphones, computadoras y nube) y el proceso mediante el cual las agencias acceden, gestionan y analizan los datos para ejecutar sus operaciones de manera eficiente).

Contribuir con la verdad a las investigaciones
Hernández recordó los momentos en los que se apasionó por la ciencia forense, cuando obtuvo su maestría en ciencias de la computación y comenzó a trabajar para el IJCF.

“Me di cuenta de que cuando se comete un delito y uno de los sospechosos o incluso la víctima utilizó dispositivos digitales antes o durante el delito, puede haber información que colaboré en la investigación que a su vez puede ayudar a condenar o liberar a esta persona”, dijo Hernández. “Saber que allí había información que podíamos analizar y presentar, y que podíamos aportar verdad a la investigación, nos convenció a todos los que nos dedicamos a la ciencia forense”.



Los investigadores forenses dedican una gran cantidad de tiempo a revisar y analizar pruebas en casos de abuso de mujeres por parte de sus parejas.Casi todos los días, el IJCF atiende hasta seis casos de sextorsión, abuso y violencia doméstica. Las mujeres presentan sus denuncias en el Centro de Justicia para la Mujer (CJM); si los casos incluyen evidencia almacenada en smartphones, como archivos de audio y video o conversaciones de aplicaciones de mensajería instantánea, los dispositivos se entregan al IJCF para su investigación.

La cantidad de dispositivos analizados por el equipo forense ha aumentado de manera espectacular, especialmente los dispositivos involucrados en delitos de abuso de pareja. En 2019, solo se procesaron 40 dispositivos; de enero a noviembre de 2020, se procesaron 376 dispositivos, un número nueve veces mayor.

“Los expertos de mi equipo procesan el dispositivo y entregamos a la fiscalía específicamente lo que piden”, explicó Hernández. “A veces es solo una grabación de audio, a veces son algunos videos o una conversación completa de WhatsApp que establece claramente que la mujer está siendo amenazada, incluso recibiendo amenazas de muerte o amenazas de daño a sus hijos”.

Cuidar la evidencia
Es fundamental que los investigadores forenses del IJCF manejen las pruebas con cuidado siguiendo los protocolos establecidos por la fiscalía estatal. Por ejemplo, Hernández y sus colegas deben identificar la fuente de cualquier evidencia, preservar la integridad del contenido y documentar claramente los procedimientos seguidos. Las soluciones de Cellebrite como UFED 4PC y Physical Analyzer ayudan al equipo a cumplir con los requisitos, como las extracciones seleccionadas.

“En casos de violencia doméstica y sextorsión, la fiscalía ya sabe qué hay en el teléfono celular que los ayudará en su investigación”, afirmó Hernández. “Con otros tipos de casos, como homicidio o secuestro, nos piden que obtengamos todo, por lo que enviamos un informe de todo lo que contiene el dispositivo, como información eliminada, datos de ubicación y fotografías eliminadas”.

Para ayudar a las fuerzas del orden en los países vecinos a mejorar sus habilidades, especialmente en el uso de las soluciones de Cellebrite, el IJCF se asoció con la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) en la Brigada Ciber Valparaíso para un proyecto de capacitación transfronterizo. El objetivo era obtener certificaciones avanzadas de Cellebrite Training.

“Compartimos conocimientos con la policía que, en el día a día, nos solicita diversos informes periciales en materia de computación forense, sobre lo que conllevan sus solicitudes, el esfuerzo que se debe realizar, las complicaciones que enfrentamos e incluso ciertos aspectos legales que desconocían sobre la evidencia digital”, afirmó Hernández.

El rápido aumento de dispositivos que los investigadores deben analizar ayudó a que la implementación de Cellebrite del IJCF fuera imprescindible.

“A diario, las soluciones de Cellebrite nos ayudan a avanzar en los casos”, dijo Hernández. Podemos responder mejor a los investigadores que necesitan la inteligencia digital que podemos proporcionar”.

Autor :Equipo Expresión Forense

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